viernes, 5 de diciembre de 2008

Dice el dicho que la justicia divina es incorruptible y al parecer eso le paso al pinche abascal, que por andar de persignado y utilizar su poder político para correr a una maestra que dejo leer a sus alumnos (uno era hija de abascal) libros tan inocentes como Aura (se imaginan si a su hijo le hubieran dejado leer uno de Bukowski), pues que viene la calaca y se lo carga a la chingada después de que a Carlos Fuentes le festejaron sus 80 años, eso si es ironía.....

Un cabron que estaba tan retrograda en su forma de pensar y que también era enemigo jurado de las minifaldas, la píldora, la unión libre, etc., murió de cáncer y ahora ahí estará junto a San Pedro pidiendo asilo, pero seguramente lo mandaran directito a la chingada por que por lo regular los mas mochos son los mas depravados (¿pregúntele a serrano limón por que compra tangas para pro-vida? ), solo que como siempre el gobierno quiere dejar bien parado al muerto diciendo que fue un mexicano excepcional, aunque la verdad le quedaría mejor la frase que viene en una de esas películas de Torrente protagonizadas por Santiago Segura......

Pensaron que sólo era un imbécil......


Y ACERTARON!!!!!......
Escrito por: Max Power

1 comentario:

Hugo B dijo...

Tsss... a mi me gusta leer su blog, pero ahora si se les cruzaron los cables.

Yo no comparto ninguna de las ideas de Abascal, en alguna ocasion tuve la oportunidad de conocerlo en una conferencia que dio en mi escuela (la UIC) y dejo muy claro cual era su filosofia y por que actuaba como lo hacia.

Retrograda?? por que tenia fe?? o por que vivia segun sus creencias?? son retrogradas los judios ortodoxos?? los musulmanes practicantes son retrogradas??

Hay sobre todo un dato que es completamente falso: QUe hizo que despidieran a la maestra de su hija. Eso es falso y lo puedes comprobar.

Te pido que leas este articulo de Luis Gonzales de Alba publicado en milenio: http://www.milenio.com/node/127792 puedes comulgar o no con las ideas de una persona, pero no se vale descalificar sin pruebas y hablar de alguien sin conocerlo.